lunes, 10 de abril de 2017

Abril 2017 II. Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura. Un homenaje al teatro





Celebraremos este mes una sesión extraordinaria, en la que contaremos con la presencia de Alberto Guerra, que dirige, entre otras muchas cosas, el Grupo de Teatro de Zaratán. Quién, aprovechando un montaje que esta realizando de esta obra con una de las compañías con las que colabora, nos hablará de "Tres sombreros de copa" de Miguel Mihura.


Tres sombreros de copa supone, por su originalidad, una ruptura con el teatro cómico anterior. Mihura la escribió en unos tres meses; la creó, según sus propias declaraciones, «sin esfuerzo», «con facilidad, con alegría, con sentimiento». Consideraba que había encontrado con esta obra un estilo propio y sin influencias ajenas, y se mostró orgulloso de su «virtud melódica», de su ritmo, de «esa cadencia especial que sonaba a verso».

En Tres sombreros de copa, Mihura contrapone, mediante una feliz convivencia de lo poético y sentimental con lo humorístico y satírico, dos mundos: el burgués, hipócrita, rígido y limitado por una aparente y estricta moral, y otro, despojado de la rutina y los convencionalismos del primero, libre y vital, pero igualmente engañoso. Dos mundos a los que «solo salva la humanidad de Dionisio y Paula», sus protagonistas.


La historia transcurre en un hotel de provincias, en la «habitación de un hotel de segundo orden», «en una capital de provincia de segundo orden» de algún lugar de Europa, la noche en la que se hospeda en él ,Dionisio, su protagonista, a la espera de su boda, que se celebrará al día siguiente. En el intervalo de esas horas, llega a conocer a Paula, joven bailarina de una compañía de revistas, de paso por la ciudad, que actuará en ella también el día siguiente. La presencia de Paula y la troupe de la compañía, le descubre un mundo que le era desconocido, y hace que Dionisio reconsidere su intención de casarse, para marcharse con Paula. Finalmente, resignado, sale del hotel en dirección a su boda.


Nos vemos el próximo miércoles 26 a las 20 h, en la Biblioteca Municipal de Zaratán, Centro Cultural Azarbe.




Abril 2017. La tregua, de Mario Benedetti









Volvemos a las sesiones tradicionales con textos de autores consagrados, y lo hacemos con "La tregua", de Mario Benedetti.



La novela se desarrolla en la ciudad uruguaya de Montevideo, de febrero de 1958 a febrero de 1959. Martín Santomé es un viudo de 49 años que está a punto de jubilarse. La relación con sus 3 hijos ya mayores, Blanca, Jaime y Esteban, no es muy buena, a causa de su obsesión por el trabajo. Martín comienza un romance con Laura Avellaneda, una joven de 24 años que entra a trabajar en la empresa para la cual trabaja Martín. Poco a poco, la relación entre ellos va aumentando hasta que viven juntos en un apartamento que Martín alquila exclusivamente para sus encuentros, que como deja ver el protagonista en su propio diario son algo más que sexuales, ya que se establece una relación de amor entre ellos. Y este hombre, casi sin proponérselo, decide abrir en su vida un paréntesis luminoso.

La soledad y la incomunicación, el amor y la sexualidad, la felicidad, la muerte y los problemas políticos son algunos de los temas que aparecen en La tregua, una novela que se ha traducido a decenas de idiomas y ha sido adaptada al cine, la televisión, el teatro y la radio, pero que sobre todo ha gozado de la excepcional acogida de los lectores de todo el mundo.

La Tregua es un As de la baraja literaria. Benedetti es simplemente asombroso. Martín Santomé es un hombre monótono, quien luego de conocer a Laura Avellaneda se transforma en un amante tierno. Esta historia de amor con décadas de diferencia, es hermosa para las parejas que tienen una buena diferencia de edades. Avellaneda y Santomé me atraparon en su historia de amor, me hicieron querer más y de forma mejor. Ciertamente fue un grato acierto leer esta novela del poeta. Los invito a leerla, a dejarse llevar, a amar a Santomé como Avellaneda, o viceversa.

Nos vemos el próximo jueves 20 de abril, a las 20 h. en la Biblioteca Municipal de Zaratán. Centro cultural Azarbe.








viernes, 24 de febrero de 2017

MARZO 2017. Mi querida Astarté de Mª Angeles Paniagua



Para este mes os proponemos una lectura de una autora vallisoletana, y contaremos con su presencia en la sesión del grupo.

Nos vemos el próximo jueves 16 de marzo en el Centro Cultural Azarbe de Zaratán.







La desaparición de Elisa no se habría descubierto tan rápidamente de no haber sido porque el avión en el que debía viajar ha sufrido un trágico accidente. Cuando la policía le devuelve el equipaje a Alberto, su marido, este descubre en un estuche media docena de pendrives. Poco a poco, a través de ellos, irá conociendo a Astarté, el otro yo de Elisa, una mujer enganchada a webs adultas, desinhibida, deseosa de conocer y disfrutar un nuevo mundo que la deslumbra y la atrapa, y enredada en una complicada relación que la llevará a un desenlace inesperado. Mi querida Astarté son las reflexiones de una mujer que, llegada la mediana edad, se da cuenta de que no ha cumplido sus sueños de juventud y descubre (o cree) que aún está a tiempo de llevarlos a cabo.


A fuerza de ser yo y ser otra


"...Roberto, mi hijo mayor, me contó que sus amigos se comunicaban en un chat, y que existían unos programas de mensajería instantánea para comunicarse con todo el mundo, conocidos y desconocidos. Era la nueva forma de conocer gente. A mí lo de comunicarse con conocidos me pareció bien, hasta práctico. Pero lo de los desconocidos no terminaba de entenderlo. La primera vez que Roberto entró en un chat, tomé posición en una silla a su lado y no me moví, vigilando constantemente la pantalla. Así durante días. Al mismo tiempo que mi hijo perdía interés por el chat yo lo ganaba. Pensaba que, si existía un chat para niños, existiría otro para adultos. Podía ser divertido. No tenía muchos conocimientos de informática, ni del manejo de las redes, pero a fuerza de horas y ganas, me convertí en casi una experta en chat, programas de mensajería y redes sociales. Creé varias cuentas, una formal para la familia, otra para los amigos y otra anónima para cuando tenía ganas de jugar a ser otra.


Y a fuerza de ser yo y ser otra, me había ido construyendo un mundo paralelo de espaldas a la realidad..."                                               












miércoles, 25 de enero de 2017

FEBRERO 2017. La Cartuja de Parma de Stendhal








Un clásico para este mes.  Que lo disfrutéis. Nos vemos el próximo 16 de febrero, jueves, a las 20 h. en las instalaciones de la Biblioteca Municipal de Zaratán.

A los diecisiete años, deslumbrado por la figura de Napoleón, el joven Fabrizio del Dongo, hijo segundo de un reaccionario aristócrata de Milán, parte con intención de reunirse al ejército con el que el emperador va a disputar su batalla final. La mala suerte hace que sea confundido con un espía y sólo pueda ver la batalla de Waterloo a lo lejos.
La tía de Fabrizio, la fascinante Gina, duquesa de Sanseverino, y su amante, el primer ministro del ducado, Conde Mosca, urden un plan para promocionar la carrera del adorado sobrino en la corte de Parma. A toda costa deciden quitarle la idea de hacerse militar y le convencen para que se haga cura, aunque su vida no tenga tantas aventuras. Gina es objeto de las proposiciones del detestable príncipe Ranuccio-Ernesto IV, al que se ha jurado rechazar con todas sus fuerzas.
Fabrizio, que tiene en mente a la adolescente hija de uno de los rivales políticos de su tía, Clelia Conti, se hace amante de una actriz cuyo novio le ataca con un arma de manera que él se ve obligado a defenderse y le mata y huye de Parma con el pasaporte del muerto. Pasa un tiempo en Bolonia y allí, su relación con otra actriz provoca un nuevo duelo.
En la corte de Parma, los enemigos políticos de su tía (en especial, una tal marquesa de Raversi) consiguen convencer al príncipe de que la muerte del novio de la actriz ha sido un asesinato premeditado y le condena a muerte. En una seria discusión con él en la que amenaza con marcharse a otro lugar de Italia, la marquesa Sanseverina consigue que la condena quede reducida a prisión y que la marquesa Raversi sea desterrada. Ésta, de acuerdo con otros de su facción, tiende una trampa a Fabrizio y consigue que sea encarcelado en la torre de Farnesio, que custodia el padre de su amada, el general Fabio Conti.
Desde su celda y a través de un tragaluz, Fabrizio consigue comunicarse con la dulce Clelia, que corresponde a sus sentimientos. Gracias a ella, se libra de los intentos de envenenamientos que ponen en práctica sus rivales. De acuerdo con la marquesa Sanseverina, la joven le facilita los medios de fuga. Al principio, Fabrizio se niega románticamente a abandonar la prisión donde es feliz por poder verla a ella todos los días y cambiarla por la libertad lejos de ella, pero la chica le obliga bajo amenaza de volver a verle.
Con una historia así, que no queremos terminar de desvelar para que os veáis obligados a leerla comienza la Cartuja de Parma, una de las novelas más reconocidas de Stendhal. El autor escribió su obra cumbre en menos de un mes, durante su «exilio» consular en Civitavecchia. Sin embargo, es fruto de años de estudio y pasión por el Renacimiento italiano en sus textos, en los que creía encontrar el tipo de vida enérgica, fuerte, dolorosa pero a la vez más plena y auténtica, que creyó encontrar en su deambular napoleónico por toda Europa y en su descubrimiento de Italia, y que añoraría siempre.




Stendhal, el más conocido seudónimo de Henri Beyle (Grenoble, 23 de enero de 1783 – París, 23 de marzo de 1842), fue un escritor francésdel siglo XIX.
Valorado por su agudo análisis de caracteres y la concisión de su estilo, es considerado uno de los literatos más importantes y más tempranos del Realismo. Es conocido sobre todo por sus novelas Rojo y negro (Le Rouge et le Noir, 1830) y La cartuja de Parma (La Chartreuse de Parme, 1839).
Henri Beyle utilizó diferentes seudónimos para firmar sus escritos, siendo Stendhal el más conocido de ellos. Existen dos hipótesis plausibles sobre el origen del seudónimo:[ la más aceptada es que tomara el seudónimo de la ciudad alemana de Stendal, lugar de nacimiento de Johann Joachim Winckelmann, fundador de la arqueología moderna y al que admiraba. Una segunda hipótesis es que el seudónimo sea un anagrama de unas islas que Stendhal conoció y que le dejaron una profunda impresión.
Nacido Henri-Marie Beyle en una familia burguesa, su padre Chérubin Beyle, era abogado en la Audiencia Provincial. Quedó huérfano de madre cuando contaba sólo con siete años. Su padre, que se encargó junto a su tía de su educación, fue encarcelado en 1794 durante el Terror por su defensa de la monarquía. También mantuvo un fuerte trato con su abuelo materno, Henry Gagnon, médico de profesión, al que admiraba profundamente, y al que en alguna de sus obras llamará padre.
Estudió desde 1796 en la Escuela central de Grenoble y logró unas altas calificaciones en matemáticas. En 1799 fue a París, con la idea de estudiar en la Escuela Politécnica, pero enfermó y no pudo ingresar. Obtuvo un trabajo en el Ministerio de Defensa, en el que ya trabajaba su primo Pierre Daru.
Al año siguiente viajó hacia Italia, como subteniente de los dragones, acompañando a la retaguardia del ejército mandado por Napoleón. Su estancia en Italia le permitió conocer la música de Domenico Cimarosa y Gioacchino Rossini (del que escribió una célebre biografía, Vida de Rossini), además de las obras de Vittorio Alfieri. En 1801 participó en la campaña de Italia con las tropas napoleónicas, sirviendo en el Estado Mayor del general Claude Ignace François Michaud como ayudante de campo. En esos años, Stendhal entra en contacto con los intelectuales de la revista Il Conciliatore, y se acerca a las experiencias románticas.
En 1802 deja el ejército, pasando a trabajar de funcionario de la administración imperial en Alemania, Austria y Rusia, pero sin participar en las batallas del ejército napoleónico. Ese mismo año pasa a ser amante de Madame Rebuffel, primera de la decena de amantes que tuvo de las que se conocen nombre y apellidos.
Fue a vivir a Milán en 1815, y dos años después publicó Roma, Nápoles y Florencia, toda una declaración de su amor por Italia, y en el que se describe el llamado síndrome de Stendhal, que es una especie de éxtasis y mareo que se produce al contemplar una acumulación de arte y belleza en muy poco espacio y tiempo. Stendhal lo experimentó al contemplar la basílica de Santa Croce de Florencia.
Ese mismo año viajó a Roma, Nápoles, Grenoble, París, y por primera vez a Londres. En 1821 realizó un segundo viaje a Inglaterra, para recuperarse de unos reveses amorosos, y un tercero en 1826, también debido a problemas. Los años siguientes los dedicó prácticamente a un vagabundeo por Europa.
De nuevo en Italia, fue expulsado bajo la acusación de espionaje, y tuvo que regresar a París. Allí empezó a trabajar en un periódico, desde el que pudo diseñar su programa esencialmente romántico, caracterizado y mejorado con el reconocimiento de la historia como parte esencial de la literatura.
Viajó al sur de Francia en 1830, y en 1831 a Trieste. De 1832 a 1836 es destinado como vicecónsul de Francia a Civitavecchia, puerto de los Estados Pontificios cercano a Roma. Dos años después fue a París y a Lyon. A finales de 1837 hizo dos largos viajes por Italia.
En 1836 obtiene un permiso para París, permiso que en principio era para tres meses, pero que se alarga hasta tres años. Durante estos años alterna estancia en París con viajes por toda Europa. En 1839 viajó a Nápoles acompañado por su amigo Prosper Mérimée. En 1841 tuvo un primer ataque de apoplejía y consigue por motivos de salud un nuevo permiso para París.
El veintidós de marzo de 1842, Stendhal sufre un nuevo ataque en plena calle. Trasladado a su domicilio, muere en la madrugada del 23 sin haber recuperado el conocimiento. Es enterrado al día siguiente en el cementerio de Montmartre.
En su lápida hizo escribir el siguiente epitafio: «Henry Beyle, milanés. Escribió, amó, vivió 59 años, 2 meses. Murió el 23 de marzo de 1842».
Su fama la debe fundamentalmente a sus cuatro famosísimas novelas: Armancia (1826); Rojo y Negro (1830); La Cartuja de Parma (1839) y Lucien Leuwen (1894). Otras obras, menos conocidas, son: El rosa y el verde (1837), Mina de Vanghel (1830), y los relatos cortos recogidos y editados más tarde por Henri Martineau en el volúmen Crónicas Italianas (1929).
Los principales temas de su producción literaria fueron su marcadísima sensibilidad romántica y un poderoso sentido crítico, que dieron vida a su filosofía de caza de la felicidad, egotismo típico de todos sus personajes. El análisis de las pasiones, de los comportamientos sociales, el amor por el arte y por la música, además de la búsqueda epicúrea del placer, se expresaban con un modo de escribir personalísimo, en el que el realismo de la observación objetiva y el carácter individual de su expresión se fundían de modo armónico.
Por todas estas razones, Stendhal tuvo que sufrir el vacío que le hicieron sus contemporáneos, con excepción, como se dijo anteriormente, de Honorato de Balzac, pero alcanzó una enorme fama después. Mezclando con acierto la ambientación histórica y el análisis psicológico, sus novelas describen el clima moral e intelectual de Francia. Stendhal ha sido considerado el creador de la novela moderna, que dio paso a la gran narrativa del siglo XIX. Se dice que es el escritor del XIX que menos ha envejecido. Su positivismo, sin contaminar por ideologías, muestra al lector un lenguaje muy moderno.










viernes, 16 de diciembre de 2016

ENERO 2017. Apuntes de medicina interna, de J.M. de la Huerga








Comenzamos en año con José Manuel de la Huerga, un viejo conocido nuestro, y sus "Apuntes de medicina interna".

Recién titulado en Medicina, Abel ocupa la vieja casona vacía de un pueblo costero de Cantabria, El Castril, antes de que su familia la venda. Acude con el pretexto de preparar oposiciones, pero en realidad sólo desea estar cerca de una amiga de juventud, Noe, la chica del bar. Ella es una de las mujeres decisivas que canalizan el relato y llevan al protagonista y narrador por estancias desconocidas e inquietantes. José Manuel de la Huerga reafirma su original pulso narrativo con Apuntes de medicina interna, una novela de regreso al pasado familiar que funciona como metáfora de tantas historias oficiales maquilladas por el silencio y la apariencia.





"...de vez en cuando encontramos alguna "joya". Alguna novela breve, sencilla en su modo de escribir, de tema cercano a las personas de la calle y que resulta muy interesante. Y estamos ante una de esas "joyas" que gusta leer y recomendar. Me refiero a "Apuntes de medicina interna" de José Manuel de la Huerga.
La novela narra la investigación que un médico recién titulado, realiza sobre la vida de su abuelo, eminente médico rural, en un verano que pasa en su pueblo con la excusa de estudiar el MIR. El protagonista irá descubriendo la versión oficial de la vida del abuelo, recodando sus propias correrías de infancia en el pueblo, rememorando amores,... Pero también irá comprobando cómo las cosas no son siempre lo que parecen, o lo que se quiere que parezcan y cómo hay "otra verdad" distinta a la oficial.
Por lo que dice, por como lo dice y, en cierto modo también porque está ambientado en Cantabria, tierra que me trae muy buenos recuerdos, recomiendo esta novela a todo aquél que le guste leer. Pero sobre todo la recomiendo para todo el que ha intentado alguna vez empezar un libro y nunca consigue acabarlo porque le resulta demasiado largo, difícil, aburrido o no consigue acordarse de lo que ha leído el día anterior...."  (Del blog  "Los libros de Daniel")


Nos vemos el próximo 19 de Enero, jueves, a las 20 h. en la Biblioteca Municipal de Zaratán. (Edificio Azarbe)






martes, 13 de diciembre de 2016

DICIEMBRE 2016. El perseguidor y otros cuentos de cine. De Julio Cortázar





Comenzamos el curso 2016 - 17 con esta lectura.


El perseguidor y otros cuentos recoge los mejores relatos de Cortázar que contaron con adaptaciones cinematográficas. El perseguidor se convirtió pronto en una película argentina, pero además, al leerlo, es inevitable recordar la película Bird, de Clint Eastwood, inspirada por el mismo personaje: el saxofonista Char-lie Parker. Del mismo modo, Claude Chabrol adaptó Los buenos servicios en su obra Monsieur Bébé; Michelangelo Antonioni se basó en Las babas del diablo para su famosísima Blow-Up; y el cuento La autopista del sur contó con dos adaptaciones a la gran pantalla, una de Jean-Luc Godard y otra de Luigi Comencini.

Julio Cortázar es, sin duda, uno de los autores en lengua española con más adaptaciones cinematográficas. En este volumen se han querido rescatar cuatro de los mejores relatos del autor que además inspiraron películas que el tiempo ha refrendado como clásicos del cine.
Veinticinco años después de la muerte de Cortázar, su obra sigue leyéndose con rabia. Su influencia, además, ha sido fundamental en el devenir de la literatura y la cultura contemporánea.


Nos vemos entonces, el próximo jueves 15 de diciembre a las 20 h en la Biblioteca Municipal de Zaratán. Edificio Azarbe

miércoles, 25 de mayo de 2016

Junio 2016. Pasos en la piedra, de José Manuel de la Huerga



El próximo jueves 16 de junio, a las 20 h, en el salón de actos del Centro Cultural Azarbe de Zaratán, contaremos con la presencia de José Manuel de la Huerga, que nos presentará personalmente su última novela publicada, Pasos en la Piedra.

Una apasionante historia coral que se desarrolla en una ciudad imaginaria castellana durante la Semana Santa de 1977, en la que se legaliza el PCE. Una novela que dibuja de forma inmejorable la atmósfera que se vivía en la Transición, durante la Semana Santa de 1977.El año que viene se cumplen los 40 años de la legalización del PCE.
Barrio de Piedra, pequeña ciudad de la Meseta, vive con intensidad la Semana Santa de 1977. Tras legalizarse el PCE en Sábado Santo, aflora el larvado conflicto entre las tradiciones locales y las ansias de libertad. Pasos en la piedra relata esos vibrantes días de Pasión. La naturaleza, enloquecida en el plenilunio primaveral, añade raros fenómenos atmosféricos que crean escenarios de turbadora belleza en la urbe medieval asomada a su río. Esta novela coral narra todo ello mediante una red de entrañables personajes guiados por un sentimiento universal: la necesidad de una suerte de redención en sus vidas