sábado, 9 de marzo de 2019

MARZO 2.019. Yerma, de Federíco García Lorca



Este mes lo dedicamos al teatro. 

Como repetidamente declaró Federico García Lorca, Yerma es una tragedia con un solo tema (la mujer estéril) y un carácter en progresivo desarrollo. A través del largo tiempo dramático, Yerma lucha desesperadamente con su verdad, que cada vez se vuelve más conflictiva y no ceja en ello hasta consumarla. La resolución final -la muerte del marido- es la última defensa de su sueño imposible y una afirmación rotunda de su destino trágico ante la ciega fatalidad.

La pieza teatral que da cuerpo a este libro, fue escrita por Federico García Lorca en el año 1924 y puesta en escena por primera vez en Madrid bajo la interpretación de Margarita Xirgu.
Junto con Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba, pertenece a la trilogía rural de Lorca.

Temas
La mujer estéril: Es el tema central de la obra, ya que la protagonista, Yerma, no puede tener hijos y vive en una sociedad en la que hay escasas opciones para la mujer además de la maternidad.
Una de las pocas personas que no ponen tanto valor en crear una familia es su esposo Juan, quien le dice que está feliz sin hijos y que no le importa tenerlos.
La represión de la mujer: En su conversación con la Vieja, Yerma protesta el no tener acceso a información sobre la reproducción: "Las muchachas que se crían en el campo como yo tienen cerradas todas las puertas. Todo se vuelve medias palabras, gestos, porque todas estas cosas dicen que no se pueden saber". (Acto I,  Cuadro II)
Juan la quiere encerrar en la casa y no permitirle hablar con nadie, y Yerma acepta esta represión pero con una condición: "Justo. Las mujeres dentro de sus casas. Cuando las casas no son tumbas [...] En nada te ofendo. Vivo sumisa a ti, y lo que sufro lo guardo pegado a mis carnes". (Acto II, Cuadro II)
Pero no todas las mujeres están tan conformes con ese destino, como la muchacha en el campo que dice:
Yo tengo diecinueve años y no me gusta guisar, ni lavar. Bueno, pues todo el día he de estar haciendo lo que no me gusta. ¿Para qué? ¿Qué necesidad tiene mi marido? [...] Yo te puedo decir que lo único que he aprendido en la vida: toda la gente está metida dentro de sus casas haciendo lo que no les gusta. Cuánto mejor se está en medio de la calle. Ya voy al arroyo, ya subo a tocar las campanas, ya me tomo un refresco de anís.
(Acto I, Cuadro II)
El amor: En toda la obra se hace evidente que Yerma no ama a su esposo con pasión, sino que se entrega a él sólo para procrear. Le confiesa a la Vieja que fue un matrimonio arreglado por su padre. Surge el subtema de amor frustrado con Víctor, ya que él sí despierta en ella una atracción sexual.
Dios: Yerma asiste a una romería al final de la obra con otras mujeres estériles, pero no todos los personajes de la obra creen en su existencia. Al principio, la Vieja le dice a Yerma: "Dios, no. A mí no me ha gustado nunca Dios. ¿Cuándo os vais a dar cuenta de que no existe? Son los hombres los que te tienen que amparar". (Acto I, Cuadro II)
La honra: Juan basa la honra de su familia, hasta de sus hermanas, en la conducta de su esposa. Y aunque Yerma no le ha sido infiel, los rumores amenazan esa honra. Juan le dice a sus hermanas: "Una de vosotras debía salir con ella, porque para eso estáis aquí comiendo en mi mantel y bebiendo mi vino. Mi vida está en el campo, pero mi honra está aquí. Y mi honra es también la vuestra". (Acto II, Cuadro II)
Lo irónico es que es el sentimiento de la honra que le impide a Yerma a buscar hijos en otro hombre que no sea su marido, como queda evidente cuando la Vieja le propone amancebarse con su hijo y Yerma rechaza su oferta. Y aunque se siente atraída por Víctor, no expresa ese sentimiento y se mantiene fiel a su marido.
Estilo y estructura
Es importante subrayar que Yerma es una tragedia, un género de sumo interés para Lorca.  "Hay que volver a la tragedia", dijo el dramaturgo en una entrevista publicada en el diario madrileño Luz, el 3 de julio de 1934.
"Nos obliga a ello la tradición de nuestro teatro dramático. Tiempo habrá de hacer comedias, farsas. Mientras tanto, yo quiero dar al teatro tragedias".
Yerma se divide en tres actos, y dos cuadros por cada acto. Lorca combina magistralmente el diálogo en prosa con el verso y la incorporación de un coro le permite emplear la lírica aún más. Aproximadamente una sexta parte de la obra está escrita en verso.
Simbolismo
Uno de los recursos literarios que más emplea Lorca es el simbolismo. Para empezar, es de gran valor simbólico el nombre de la protagonista y de la obra, ya que yermo significa "terreno inhabitado".
En las canciones de las lavanderas, que incorporan referencias a la mitología clásica, imágenes visionarias y asociaciones subconscientes, abundan los símbolos sexuales.
Pero la gran mayoría de los símbolos en esta obra se refieren la fecundidad y la esterilidad.
A lo largo de la obra, la fertilidad se expresa mediante el agua corriente, la leche y la sangre. Y la infertilidad aparece en el agua estancada, la sed, tierras secas y la arena.
Algunos ejemplos:
Yerma a Juan: "A mí me gustaría que fueras al río y nadaras y que te subieras al tejado cuando la lluvia cala nuestra vivienda". (Acto 1, Cuadro I)
Yerma a María: "Cada mujer tiene sangre para cuatro o cinco hijos y cuando no los tienen se les vuelve veneno, como me va a pasar a mí". (Acto 1, Cuadro I)
Lavandera 1: "¡Ay de la casada seca! / ¡Ay de la que tiene pecho de arena!". (Acto II, Cuadro I)
Yerma a María: "Las mujeres cuando tenéis hijos no podéis pensar en las que no lo tenemos. Os quedáis frescas, ignorantes, como el que nada en agua dulce y no tiene idea de la sed". (Acto II, Cuadro II)
Yerma a la Vieja: "Y soy como un campo seco donde caben arando mil pares de bueyes y lo que tú me das es un pequeño vaso de agua de pozo. Lo mío es dolor que ya no está en las carnes". (Acto III, Cuadro III)

Os esperamos el próximo miércoles 20 de marzo, a las 20 horas, en la sede de la Biblioteca Municipal de Zaratán, edificio Azarbe. 





martes, 5 de febrero de 2019

Febrero 2.019. El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim


Nos atrevemos este mes con una lectura gráfica.



'El arte de volar', crónica del choque de utopía y realidad en la España del siglo XX


El guionista Antonio Altarriba, coautor junto al dibujante Kim, cuenta cómo la vida de su padre inspiró la novela gráfica ganadora del Premio Nacional de Cómic 2010

La historia nació de una tragedia. En mayo de 2001, el padre de Antonio Altarriba, de 90 años, ingresado en una residencia para personas mayores de La Rioja y enfermo con depresión, subió al alféizar de una ventana de la cuarta planta y se arrojó al vacío, según recuerda con entereza el guionista y catedrático de literatura francesa a través del teléfono desde su despacho en la Universidad del País Vasco.
Acababa así una vida que le llevó a combatir en el bando republicano durante la Guerra Civil, a sobrevivir en la resistencia contra el fascismo en el sur de Francia durante los años cuarenta, y en el exilio interior bajo el yugo del franquismo a partir de los cincuenta y hasta la muerte del dictador. Esa vida que recorre casi por completo la historia del siglo XX de España es la que nutre la novela gráfica El arte de volar (Edicions de Ponent), escrita por Altarriba e ilustrada por el dibujante Kim, que ha sido distinguida con el Premio Nacional de Cómic, dotado con 20.000 euros.
La necesidad de comprender la decisión de su padre motivó a Altarriba (Zargoza, 1952) a echar la vista atrás. "Entendí que mi padre había llegado a la decisión de acabar con su vida tras un largo proceso de frustraciones y de desilusiones", rememora. Al duelo se añadió una disputa con la residencia, que reclamaba el pago de cuatro días, los que iban del 1 al 4 de mayo, fecha del suicidio. "Me resentí física y afectivamente". Cuatro años después comenzó la idea de volcar por escrito la experiencia de Antonio Altarriba padre. "Me lancé a la escritura del guión como un intento de contar su historia, tan relacionada con la de España", recuerda.
Fueron cinco años de escritura en un proceso de reconocimiento de la propia trayectoria familiar y la de todo el país durante el siglo pasado. "Supuso volver sobre la historia de la familia y ver hasta qué punto mi historia personal, lo que he vivido, ha sido debido a las decisiones que tomó mi padre", explica Altarriba, "igual que esta España es hija de aquel pasado". Partiendo de la dictadura de Primo de Rivera, y pasando por la Segunda República, la Guerra Civil, el franquismo y la transición, hasta el año 2001.
Desilusión individual y colectiva
El arte de volar arranca con la escena del suicidio y se remonta al pasado mediante flashbacks. Cuenta la historia de Antonio Altarriba, un hombre nacido en 1910 en un pequeño pueblo de Zaragoza que al estallar la Guerra Civil es llamado a integrar las filas franquistas pero tres días después huye al bando republicano. "Formó parte de la centuria anarquista Francia y al acabar la guerra tuvo que exiliarse en Francia, donde se unió a la Resistencia", recuerda su hijo. Allí, junto a grupos anarquistas y como tantos otros, combatió con la esperanza de que la victoria sobre el fascismo en Europa tras la victoria aliada llevaría también a la derrota de Franco.
La desilusión llegó al comprobar que Franco no era un objetivo prioritario de las fuerzas aliadas. "A principios de los años cincuenta, regresó a España, donde vivió el exilio interior. Tan duro o más que el exterior, ya que uno no podía expresar sus opiniones ni manifestarse en un régimen tan duro". Más tarde llegó el tardío fracaso afectivo con su mujer y la mala suerte en los negocios. "Así es difícil afrontar la vejez", confiesa el autor, "entiendo que su muerte es resultado de una vida como esta". Historia personal y colectiva coinciden en "la confrontación entre la utopía de hacer una realidad mejor y una realidad que se impone", resume. "Cuando lo releo todavía me perturba".
La capacidad metafórica del cómic
Para contar semejante experiencia, Altarriba, que además de guionista es novelista, consideró la idea de escribir un libro. El cómic, sin embargo, le ofrecía unos recursos únicos. "Tiene una capacidad de evocación histórica tremendamente fuerte, permite una reconstrucción viva e intensa de escenarios del pasado", subraya. Con el objetivo de conseguir una recreación fiel, Altarriba y Kim se documentaron en numerosos libros y fotografías de la época que conservan en sus familias ("su padre también sufrió la represión franquista") y en las bases de datos de Internet.
El libro, además, le planteaba la necesidad de contar la narración en tercera persona -según señala-, algo que quería evitar. "Una historia tan cercana no la podía abordar desde la tercera persona y escribir "él, Antonio" o "mi padre". En la novela gráfica Altarriba aplica "un proceso de transferencia". "En cierto modo, su sangre vive en mí y yo soy él, de manera que cuento la historia de mi padre en primera persona", indica el autor. "En la novela hay una especie de relación entre la voz personal de un monólogo interior, contado en unos cartuchos de texto, y las imágenes, que a ves son complementarios o contradictorios".
"Qué bien, por fin ya no veo nada"
El noveno arte permite, además, construir metáforas visuales que pueden reflejar estados anímicos de manera muy efectiva. Y pone un ejemplo. "Nunca entendí por qué mi padre decidió volver a España en los años cincuenta, ya que iba a suponer una amputación ideológica. Esa amputación se ilustra con una enorme águila franquista que sobrevuela y desciende de golpe sobre él y le arranca los ojos", describe Altarriba. "Entonces, con las cuencas vacías, se dirige al lector y dice: 'Qué bien por fin ya no veo nada'. Frase que creo que resume el desánimo de muchas personas bajo el franquismo que preferían no ver".
"Es una historia dura", admite Altarriba, "pero también he introducido dosis de amor y humor, no todo es tragedia o sufrimiento", precisa. Con todo, advierte que el propio título del álbum contiene una pequeña esperanza. "Mi padre intenta volar a lo largo de toda su existencia, pero sus alas son cortas o la resistencia de la realidad es insalvable", señala. "Pero en el momento en el que salta de la cuarta planta y emprende el vuelo, convertido en personaje de ficción y gracias al éxito del libro, llega a ser querido y comprendido por más gente de la que nunca se hubiera imaginado".
Nos vemos el próximo miércoles 20 de febrero, a las 20 h, en la Biblioteca Municipal de Zaratán, edificio Azarbe. 


domingo, 30 de diciembre de 2018

Enero 2.019. El mundo, de Juan José Millas



Comenzamos en año con un premio planeta.


Considerada una novela, El Mundo, es más bien una autobiografía de Juan José Millás. En ella, el escritor valenciano, asentado en Madrid, narra principalmente su infancia marcada por la humildad y la pobreza y todo lo que vino después: cuando Millás es ya un adulto y se va convirtiendo en novelista. Se reproducen también las alucinaciones, la vigilia y las ensoñaciones que siempre han acompañado al escritor durante toda su vida. Una vida que va más allá de la vida, adoptando un cariz casi metafísico, hiperreal, místico, de comprensión, que hace que Millás se sumerja con frecuencia en una burbuja.


Dice Juan José de su propia obra:

"...Hay libros que forman parte de un plan y libros que, al modo del automóvil que se salta un semáforo, se cruzan violentamente en tu existencia. Éste es de los que se saltan el semáforo. Me habían encargado un reportaje sobre mí mismo, de modo que comencé a seguirme para estudiar mis hábitos. En ésas, un día me dije: «Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina.» Entonces se me apareció el taller, conmigo y con mi padre dentro. Él estaba probando un bisturí eléctrico sobre un filete de vaca. De súbito, me dijo: «Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla.» Comprendí que la escritura, como el bisturí de mi padre, cicatrizaba las heridas en el instante de abrirlas e intuí por qué era escritor. No fui capaz de hacer el reportaje: acababa de ser arrollado por una novela..."

Juan José Millás tiene la capacidad de convertir hechos cotidianos y rutinarios en auténticas experiencias vitales. Es todo un arte que desarrolla en “El Mundo”. Una obra definida como autobiográfica, en la que supuestamente tenemos a un Juanjo de diez años, en su barrio, su casa y su calle -llenas de terribles carencias, sobre todo las afectivas-, donde se desenvuelve con dificultades.

“El vitaminas” es su amigo. Un niño enfermo que le llena la cabeza de fantasías que los dos encuentran espiando desde el ventanuco del sótano de “El vitaminas”, donde éste le desvela fantásticos secretos. Millás, con una capacidad retórica y un manejo léxico magnífico llena las páginas de ternura y sordidez por igual. La ternura de la inocencia de los pequeños  y la sordidez de sus peculiares aventuras. Se retroalimentan con esos secretos-mentiras que les hacen vibrar, dentro de sus simples vidas. Puedes o no creértelo, puedes hacer como que te crees que esos niños se lo creen, y es entonces cuando el lector disfruta, si te dejas atrapar por la extraña magia que esos secretos imposibles: el padre del “Vitaminas” trabaja en la Interpol y los dos niños llegan a “visitar” el que llaman, el mundo de los muertos.

Millás intercala sus vivencias y los traumas de su infancia con su visión como adulto. Un escritor adulto lleno de paranoias que no sabemos si son resultado de su excentricidad o de no haber podido resolver sus traumas infantiles. Como el de María José, la hermana del “Vitaminas”, con la que sufre un encantamiento del que no obtiene respuesta. Cuesta creer que esta niña, luego mujer, sea tan rara. Yo diría hasta “petarda”, porque no sabe qué hacer con su vida incluso cuando crece.

La calle en la que viven Juanjo y su amigo es su emoción diaria, el mundo que se inventan y que da título al libro. Llega un momento en el que ya no sabemos qué es real: no sabemos si el niño Juanjo ha creído ver este mundo o es una ensoñación, como otras tantas que describe este libro que sin duda no es para “Planeta” a pesar de que  obtuviera este premio en 2007, aunque desde hace mucho es difícil creer que las obras premiadas tienen categoría o altura para merecerlos.

Aun así, lo cortés no quita lo valiente. “El mundo” es una historia contada de manera diferente, muy fluida, tan fluida que te resbalas por las palabras y te embalas leyendo, que te hace reír y muchas veces apretar los dientes en tramos puntuales, como los que nos cuentan la tristeza que rodea la vida de Juanjo (es trágico el capítulo de los malos tratos). Eso claro, en el caso de que así fuera, porque -simplemente- puede que ésa sea la manera en la que el autor lo sintió.

Si no gusta o no se sabe apreciar “el toque Millás”, es posible que muchos lectores hayan abandonado esta aventura con “El Mundo”.  Un libro de premio antiguo, que cojo mucho después de su bombo del momento, porque -en general- huyo como de la peste de los laureles por kilos que atraen los  galardones de este tipo. Prefiero dejar pasar el tiempo para que no me arrolle la bandada de reseñas, críticas y comentarios que se acumulan cuando se produce la publicación o la adjudicación de megapremios a un libro.

Reseña realizada por la autora Begoña Curiel


Os esperamos el próximo miércoles 16 de enero a las 20 h, en la sede de la Biblioteca Municipal de Zaratán, edificio Azarbe.


lunes, 3 de diciembre de 2018

Diciembre 2018. Juego de Mentes de Paula Olmedo Latorre



Este mes contamos con la presencia de la autora


Emma es una inspectora de policía brillante. Una noche, la llamada del comisario la introducirá en una ardua investigación para descubrir quién asesinó al famoso periodista y psicólogo Francisco Ramón. Mientras el lector conoce la historia de manera retrospectiva, Emma irá conociendo personajes relacionados con la víctima que le reconstruirán lo sucedido. Los celos, la enfermedad y el dinero serán las claves para dilucidar los entresijos de aquel inesperado crimen.

Paula Olmedo Latorre


Paula Olmedo Latorre es una autora vallisoletana, licenciada en Economía por la Universidad de Valladolid y graduada en danza española en la Escuela de Danza Hermanas Bernal.
Profesora de danza durante diez años en diversas asociaciones culturales municipales, actualmente desarrolla el trabajo de técnico en gestión económico-financiera en la Intervención Delegada de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, y de Consultora experta en el conocimiento explícito tributario en The Anonymous Architect S.L.
Autora de la novela policíaca “Juego de Mentes” publicada en mayo de 2018 por Ediciones Atlantis y del cuento infantil “Las aventuras de Abel, la Locomotora” publicada en noviembre del mismo año, por la Editorial Mr. Momo.


Os esperamos el próximo miércoles 19 de diciembre a las 20 h, en la sede de la Biblioteca Municipal de Zaratán, edificio Azarbe.


Entrada gratuita, hasta completar aforo.